Tailandia celebra el cumpleaños de su rey con nuevos casos de censura

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Una dura ley protege al rey Bhumibol de Tailandia, que cumple 88 años y está ingresado en un hospital

Este artículo fue previamente publicado en El País Internacional

Rey Bhumibol de Tailandia - Espectáculo de danza en Bangkok en honor del rey de Tailandia, que cumple este sábado 88 años. PAULA BRONSTEIN GETTY IMAGES

Espectáculo de danza en Bangkok en honor del rey de Tailandia, que cumple este sábado 88 años. PAULA BRONSTEIN GETTY IMAGES

Tailandia celebra este sábado el 88 cumpleaños del rey Bhumibol Adulyadej señalada por las críticas de la comunidad internacional y ONG violaciones de los derechos humanos relacionadas con la disidencia política, las minorías étnicas y los procesos por lesa majestad. La candidatura del país asiático para formar parte del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas fue rechazada el año pasado, cuando organizaciones como Human Rights Watch denunciaron casos de asesinatos extrajudiciales, desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias, según recuerda la agencia Efe.

La represión tras el golpe de Estado dado por el Ejército en mayo de 2014 ha desembocado también en un aumento de las acusaciones por infringir la dura ley de salvaguarda del honor del rey y la casa real. Centenares de juicios se celebran en el país por supuestos insultos al monarca, cuando en la década de 1990 apenas se denunciaban casos.

Bhumibol es el monarca más longevo del mundo tras haber pasado 69 años en el trono y es un semidiós en el país. La mayoría de los tailandeses no ha conocido ningún otro rey en el trono y su retrato adorna cada tienda, oficina y hogar en Tailandia.

La monarquía tailandesa está protegida por la lesa majestad que castiga a cualquier persona que “difame, insulte o amenace al rey, la reina, el príncipe heredero o al regente” con hasta 15 años de prisión por cada delito. La ley no especifica lo que constituye un insulto o una amenaza para la Casa Real y se ha utilizado durante los últimos años para acallar cualquier tipo de crítica a la sucesión real o incluso al gobierno.

La ONU expresó recientemente su “consternación” por el dramático aumento de condenas por estos delitos tras el golpe de Estado de mayo de 2014 que instauró una junta militar que sigue en el poder. “De enero a mayo de ese año no hubo ningún nuevo caso por lesa majestad iniciado en los tribunales. Pocos días después, la policía comenzó a arrestar a algunas personas que habían cometido este delito antes [de la asonada]”, cuenta Anon Chawalawan desde Ilaw, un grupo local que monitorea estos casos y que ha registrado 56 acusaciones por lesa majestad desde que los militares ocuparon el gobierno. Las elecciones han sido pospuestas varias veces y los militares no planean convocarlas antes de julio de 2017.

Destaca por su dureza la sentencia que condenó a un hombre de 48 años a 60 años de cárcel -reducidos a la mitad tras declararse culpable- por unos mensajes publicados en Facebook considerados ofensivos hacia la monarquía. “Su pena es la más larga que se recuerda, publicó seis mensajes y se le condenó a 10 años por cada uno de ellos”, cuenta Chawalawan.

También se ha visto afectado por el férreo control sobre la imagen del monarca el taller que imprime la edición internacional de The New York Times en Tailandia. El periódico ha sido censurado recientemente en tres ocasiones por artículos que hacían referencia a la monarquía o la sucesión real, considerados “demasiado sensibles”, por lo que las ediciones impresas en el país se han distribuido con un espacio en blanco en el lugar de los textos.

También el estado de salud del rey tailandés está rodeado de secretismo. Por ello, un mensaje de la hija menor del rey de Tailandia, la princesa Chulabhorn Walailak, pidiendo rezar por la recuperación del rey el pasado septiembre, hizo saltar las alarmas. El monarca ha pasado gran parte de los últimos años ingresado en un hospital de la capital y la última vez que apareció en público, una semana después del mensaje de su hija, salió brevemente de su habitación en silla de ruedas para dar un paseo por el hospital en el que permanece ingresado desde mayo tras someterse a una “revisión rutinaria”.

Desde entonces, los boletines de palacio han anunciado que ha sido tratado por los médicos por exceso de líquido en el cerebro, una infección de la sangre e inflamación en los pulmones. Fuera de las declaraciones oficiales poco se conoce de su estado de salud, un tema tabú en el país.

El príncipe heredero, Maha Vajiralongkorn, de 63 años, no goza de la misma popularidad que su padre debido a los escándalos asociados a su vida personal, que han trascendido a pesar del silencio que reina en el país cuando se trata de publicar determinadas noticias sobre la corona.

Los problemas que rodean al heredero han desatado especulaciones en torno a que la sucesora sea la princesa Maha Chakri Sirindhorn, que cuenta con mayor apoyo popular. En cualquier caso, será el príncipe quien el próximo 11 de diciembre encabezará la marcha Bike for dad (Pedalea por papá), en la que guiará a miles de personas en un largo cortejo a través de Bangkok con motivo del cumpleaños del rey. Una iniciativa realizada por primera vez en agosto con motivo del 83 cumpleaños de la reina Sirikit y presidida también por el heredero.