Mallorca para los mallorquines (Condé Nast Traveler)

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El verano del coronavirus, los residentes están retomando la isla

Escribí este artículo para Condé Nast Traveler.

Mallorca como un local

Con menos visitantes este año, algunas zonas de la isla han vivido el regreso de los residentes que, con un sentimiento agridulce, están disfrutando de la tranquilidad: sin aglomeraciones y plazas disponibles para aparcar cerca de las principales playas.

Es el caso de Magaluf, en el municipio de Calvià, conocida como el lugar donde los turistas británicos comienzan temprano las fiestas en la playa y los excesos del todo incluido. Los mallorquines huyen de esta zona de la isla como del demonio. Normalmente frecuentan otras zonas y especialmente las calas durante julio y agosto, como Es Port des Canonge, Cala Banyalbufar, o las rocas que se encuentran frente al Hotel Bendinat.

Puestos a elegir una playa de arena, las más frecuentadas por los residentes son la Playa de Porto Cristo o las Playas de Muro, donde se encuentran algunos chiringuitos con poco barullo y buena comida, como Can Gavella o Ponderosa Beach, donde los mallorquines piden la paella del domingo frente a la playa a pesar de las altas temperaturas.

Ponderosa Beach Club

Ponderosa Beach

Pero este año, debido a las cuarentenas y las restricciones de viajes, Magaluf no se asemeja en absoluto a otros veranos. La playa parece una postal del paraíso, siempre y cuando no giremos la vista para ver los altos edificios.

Los mallorquines han comenzado a intercambiar el secreto de que la costa no está masificada y se han animado a acercarse a ciertas playas donde hay muchos turistas otros veranos. Frente al Bondi Beachuno de los pocos bares y restaurantes que se mantienen abiertos en esta zona en concreto, tan afectada por la caída de turistas, se monta un buen campamento familiar todos los findes de semana, con sombrillas y neveras.

¡Ay! Magaluf, pero qué bonita eras.

¡Ay! Magaluf, pero qué bonita eras.© Alamy

La playa de Palma es otro de los lugares que muestra su mejor versión. Sus bares y hoteles siguen recibiendo gente aunque haya menos extranjeros, ya que está cerca de la capital y es frecuentado también por los residentes dada su cercanía.

Conocido como el paraíso alemán, para darse un chapuzón en algunos balnearios de esta playa, otros años había que sortear terrazas donde grupos de gente hacen mucho ruido con una cerveza en la mano. Se puede apreciar una clientela más calmada y se disfruta de un atardecer extraordinario en las terrazas, como la de la escuela de surf y bar Bonaona, o el restaurante Balneario 15, ubicados frente al mar en la zona de Can Pastilla.

También sucede lo mismo con algunas playas como Es Trenc, el Caló des Moro o Cala Mondragó, tan populares en las guías de viajes que llegaron a expulsar a los mallorquines, poco dados a hacer distancias y no aparcar cerca de un lugar, algo primordial para ellos a la hora de elegir sitio donde pasar el día. Este año se comenta que el agua está limpia y se puede extender la toalla manteniendo las distancias, excepto los domingos.

Playa de Es Trenc

Playa de Es Trenc