Restaurantes para comer viendo el mar en Mallorca (Condé Nast Traveler)

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Todo lo que queremos este verano es comer con vistas en una de las islas más bonitas del Mediterráneo, con la mejor brisa y el ambiente perfecto para desconectar

Publiqué este artículo previamente en Condé Nast Traveler.

La famosa lubina a la sal de El Pesquero

Restaurantes cerca del mar en Mallorca

CASSAI BEACH HOUSE (colonia de Sant Jordi. Carrer Major, 21)

Restaurantes como Cassai Beach House son todo lo que buscamos para una velada veraniega, a pie de playa, frente al mar y con vistas a la isla de Cabrera.

Ubicada en una antigua casa de pescadores, llama la atención el toque personal y el cuidado de todos los detalles para convertirlo en un beach house muy acogedor de techos altos, piezas vintage, accesorios marineros y telas mallorquinas en tonalidades azuladas (en una tienda del mismo edificio se pueden comprar algunas piezas).

La amplia carta incluye una selección de tapas españolas (y mallorquinas), comida internacional (como nachos, tartares y sashimis), ensaladas, carnes, pescado fresco, arroces, pastas y un menú especial para vegetarianos.

Pecado es perderse su tumbet mallorquín con huevo ecológico escalfado, el tartar de salmón, de aguacate y leche de curry. Y también su exquisito gató: una tarta de almendra muy conocida en la isla que se sirve con helado, al que la cocina del Cassai le ha añadido una salsa de chocolate.

PONDEROSA BEACH, Playas de Muro (Casetes des Capellans, 12)

Ponderosa Beach es otro de los restaurantes estrella de la isla donde disfrutar de muy buena comida y con el placer de hacerlo con los pies hundidos en la arena con unas vistas excepcionales a la bahía de Alcúdia.

El local existe desde hace muchos años y, de hecho, los abuelos de los actuales propietarios fueron quienes montaron la caseta en 1957 y el bar unos años más tarde. La nueva generación ha adaptado la decoración a un estilo muy fresco, con sombrillas balinesas y antiguas persianas de colores.

El lugar es tan conocido que muchos palmesanos se desplazan hasta aquí, al norte de Mallorca, para disfrutar de la paella el domingo. Si llegas con menos hambre, puedes optar por algunos de sus entrantes: como las croquetas de pulpo con jamón ibérico, ceviche o tartar de pescado del día. El gató es muy especial y aquí han reinventado la receta, sirviéndolo como un bizcocho de pistacho con nata de romero, reducción de licor de palo mallorquín y helado de leche merengada.

RESTAURANT ES CANYÍS, Puerto de Sóller (calle Platja D’En Repic, 21)

Es Canyís se encuentra en uno de los extremos de la hermosa bahía de Sóller y en un entorno envidiable de la zona de la Tramontana.

Este lugar también tiene historia. Antiguamente era un cañizo al que iban los mallorquines a hacer picnics y a pedir algo de agua, así que es bien conocido por muchos de los residentes. Actualmente está regentado por la cuarta generación de la familia, sirviendo en las mesas y al pie de los fogones.

En su carta encontramos una amplia variedad de entrantes, arroces, pescados y carnes. Sin duda, recomendamos probar su exquisita paella de pescado y marisco, o la caldereta de langosta de Sóller.

Obviamente, sus gambas también merecen una atención especial, ya que las de Sóller, concretamente, son conocidas en toda la isla como un emblema gastronómico. Las preparan a la plancha, pero también en un sabroso carpaccio de gambas con vinagreta de frutas frescas que es una auténtica delicia. El postre estrella es su delicada Isla Flotante y no probarla sería un auténtico error.

EL OLIVO, Deyá (carrer son Canals)

El Olivo es uno de los dos restaurantes del hotel Belmond La Residencia de Deyá, uno de los pueblos más hermosos de Mallorca con aires de Toscana, asentado en un valle a los pies de las montañas y con vistas al mar.

Si bien es cierto que desde la terraza no se ve el agua, estrictamente hablando, este lugar ofrece un entorno mágico que se convierte en el sueño de una noche de verano. Un lugar perfecto para disfrutar de una velada romántica, con un atardecer extraordinario y la refrescante brisa del mar de la Costa nord.

La comida mediterránea del chef ejecutivo Guillermo Méndez y su equipo es una experiencia gourmet preparada con productos locales para disfrutar de los mejores sabores de la isla. Encontraremos menús a la carta, vegetarianos o de degustación, compuesto por algunas de sus creaciones más reconocidas, como el rape salteado con cítricos de su jardín o la famosa lechona local, acompañado, si se desea, de un maridaje de vinos.

Todo está estudiado al detalle, desde el diseño de la vajilla para cada plato, hasta la composición de cada ingrediente para una presentación exquisita y elegante.

SEA CLUB, Cala Blava (carrer d’Enderrocat s/n)

Escondido en lo alto de un acantilado sobre la costa de Cala Blava, muy cerquita de Palma, se encuentra este beach club ideal para disfrutar de una comida de verano.

El restaurante está dentro del hotel Cap Rocat, una antigua fortaleza militar de finales del siglo XIX reconvertida en un hotel de lujo. Algo que podemos palpar nada más llegar, cuando nos atenderá un empleado vestido con una túnica blanca y nos facilitará un buggy para llegar directamente hasta la mesa recorriendo el recinto.

El restaurante presenta una decoración muy elegante de tonalidades arenosas, azules marinos, incorporando elementos locales , como las telas mallorquinas.

Su carta es informal pero de gran calidad y variedad, cuidada al detalle para que todos los visitantes encuentren alguno que satisfaga su gusto. A nosotros nos encanta la burratina con tartar de berenjenas, rúcula y pesto de cilantro; la coca de gamba roja con tomates confitados y pesto de albahaca. También su delicioso cremoso de albahaca con frutas variadas y helado de yogur.

HOTEL HOSPES MARICEL & SPA, Palma (ctra. Andratx, 11)

El hotel Maricel ofrece un plan diferente, ya que propone un desayuno que comienza a primera hora de la mañana y termina a la hora del brunch. La experiencia tiene lugar en la terraza del hotel, desde donde disfrutar de unas bonitas vistas al mar.

En esta propuesta no hay carta y nunca se sirve el mismo menú, ya que la composición de los platos cambia según la estacionalidad del año. Esta temporada son diez los platos que la conforman, comenzando con un trío de licuados refrescantes (detoxificante, antioxidante y tonificante). A continuación, se sirven frutas exóticas que el camarero procede a regar (literalmente, con una regadera) de una infusión de hierbas y flores. Luego, se suman delicias como las vieiras y el llamado «espumoso azul», con pomelo y emulsión de plátano caramelizado.

El broche de oro es la pequeña playa que se encuentra justo al lado, donde un refrescante baño espera a los huéspedes.

BALNEARIO ILLETAS, Palma (paseo Illetas, 52A)

Este balneario se compone de una serie de terrazas de piedra a lo largo de la popular cala de Illetas, donde disfrutar de buena comida en el restaurante, de la relajación en sus tumbonas y un buen baño, a solo 15 minutos en coche desde Palma.

También algunos entrantes calientes para picar o compartir, pasta, paella, pescados frescos y carnes bien sabrosas. Una de sus especialidades es la brocheta colgante de pollo marinado y verduras con patata asada. Mención especial merece también su selección de vinos y de cócteles, con y sin alcohol, para complementar la experiencia junto a la playa.

RESTAURANT PESQUERO, Palma (muelle de la Lonja, s/n)

En la ciudad de Palma encontraremos otros lugares con terraza al borde del mar, como el emblemático Restaurant Pesquero, un local muy bien situado, en el paseo Marítimo, cerca de la Lonja y del paseo del Borne. Comer en este local es como hacerlo en un barco de madera en el muelle de pescadores junto a las pintorescas embarcaciones, viéndolas ir y venir.

El Restaurant Pesquero es muy conocido entre los palmesanos y está abierto ininterrumpidamente de 10 a 1h por lo que es ideal si vas a desayunar, comer, cenar, tomar unas tapas o una copa por la noche.

Recomendamos probar sus deliciosas alcachofas con salsa romesco, las croquetas de rape y gambas o su popular lubina a la sal, bien fresca, jugosa y al punto de cocción. De postre, su tarta de yogur y mango, muy bien trabajada e ideal para cualquier día de calor.